
La experiencia ha sido muy positiva, llevamos concertada media pensión, en cuanto llegábamos al buffet nos atendían personalmente y nos indicaban las cosas que podía comer sin problemas (mermeladas, mantequilla, queso fresco, tortillas….) y además le traían magdalenas, galletas, bizcocho y el sobre de Nesquik. Para la cena salía el cocinero y le preguntaba lo que quería cenar, a parte del buffet, que contaba con zona de plancha, en la que hacían pescado y carne. El tomate frito era apto, el Ketchup el colorante de las paellas también. Todos los días le ponían su pan recién horneado, y le hicieron pasta varios días. Os lo recomiendo, excepto por el horario del buffet para cenar, que acababa a las 21:30 h. y nos venía siempre un poco justo.